Go Back Go Back
Go Back Go Back
Go Back Go Back

Malnasidas: arte, memoria y activismo para romper el silencio sobre el VIH en mujeres

Share

Noticias

Malnasidas: arte, memoria y activismo para romper el silencio sobre el VIH en mujeres

calendar_today 01 Marzo 2026

La invisibilidad y el estigma no han cortado las alas del colectivo feminista Malnasidas, que busca promover los derechos de mujeres con VIH. ©Malnasidas
La invisibilidad y el estigma no han cortado las alas del colectivo feminista Malnasidas, que busca promover los derechos de mujeres con VIH. ©Malnasidas

MONTEVIDEO, Uruguay - El colectivo feminista Malnasidas, apoyado por el UNFPA, nació con una convicción clara: las mujeres que viven con VIH han sido históricamente invisibilizadas. A través del teatro, la música y la escritura, el grupo transforma experiencias de dolor, discriminación y violencia en relatos en primera persona que buscan incomodar, cuestionar y sanar.

Malnasidas “surge porque la mujer con VIH está totalmente invisibilizada”, explica María José Fraga, una de sus integrantes. Según señala, el relato social en torno al virus se construyó durante décadas en torno a “grupos focalizados y varones”, especialmente la población gay y las llamadas “4H”: homosexuales, heroinómanos, haitianos y hemofílicos. Cuando comenzaron a aparecer mujeres con el diagnóstico, dice, “se las asociaba automáticamente con prácticas promiscuas, asumiendo que ‘algo hicieron mal’, un cuestionamiento que no se le hace al varón”.

La desigualdad de género, agrega, se vuelve particularmente evidente en torno a la maternidad y la lactancia. “A la mujer con VIH se le presiona para no tener hijos o se la juzga de ‘mala madre’ si busca estrategias para no dar la teta”. También advierte sobre la ausencia del tema en algunos espacios feministas: “No solemos encontrar representación”.

El colectivo se creó en 2021. El nombre Malnasidas surgió de manera espontánea durante una conversación y decidieron adoptarlo como una reapropiación de la injuria. “Es una palabra que ‘le hace ruido’ a la gente y nos pareció perfecto”, cuenta María José. El objetivo es claro: visibilizar el VIH a través del arte y enunciarse “desde el orgullo”.

María José (izquierda) y Fránces (derecha) contribuyeron a hacer este mural para trasmitir, a través del arte, sus sentires y aspiraciones. ©Malnasidas


María José (izquierda) y Fránces (derecha) contribuyeron a hacer este mural para trasmitir, a través del arte, sus sentires y aspiraciones. ©Malnasidas

 

Talleres en pandemia y creación colectiva

El proceso creativo comenzó durante la pandemia, con talleres por Zoom. Hubo instancias de educación sexual, voz, escritura de monólogos y dibujo, que culminaron incluso en la pintura de un mural y en la composición de una canción propia. “Incluso tuvimos talleres de métricas”, recuerda María José.

En 2024 comenzaron a escribir monólogos teatrales basados en historias reales y vivencias propias. “Apelamos mucho a incomodar al espectador y al uso del humor negro”, explica Fránces Bozoglian, otra de las integrantes. “A veces el público no sabe si reír o llorar”. En escena, cuentan experiencias atravesadas por el virus, como la de una compañera que quedó viuda dos veces a causa del VIH.

La obra también funciona como espacio de denuncia. “Criticamos actitudes del personal de salud y nos reímos de las viejas  campañas de comunicación que solo generaban terror, o las consignas propuestas cada año desde el MSP, como  aquella ‘no le abras la puerta al VIH’  queriendo disciplinar la sexualidad de las personas, señala.

 

Historias que se reencuentran

Para Fránces, integrar Malnasidas significó “un crecimiento extremo”. Nació en 1991 y adquirió el virus por transmisión vertical. Durante su infancia, no comprendía el diagnóstico, pero a los 13 años una situación marcó su vida: la madre de una amiga vio su medicación, realizó una consulta telefónica y, por un error, la información se divulgó en su entorno. “Mi  diagnóstico se viralizó en Maldonado” (localidad en Uruguay donde vive), relata. El rechazo que sufrió la llevó a negar la enfermedad y abandonar la medicación durante la adolescencia.

Con el tiempo, se acercó a la Asociación de Ayuda al Sero Positivo (ASEPO), formó un grupo de jóvenes que ya no funciona más y finalmente llegó a Malnasidas, donde se reencontró con compañeras conocidas.

María José conoció a la madre de Fránces cuando esta era una bebé. María José decidió ser madre después de su diagnóstico, en una época en la que no existían los tratamientos actuales. Fue en la policlínica de referencia del Hospital Pereira Rossell donde conoció a la madre de Fránces, pero tras su fallecimiento, perdieron contacto. Décadas después, volvieron a encontrarse trabajando juntas en el colectivo. “Es increíble las vueltas que da la vida y cómo se unen las historias”, dice.

Medicina que avanza, estigma que persiste

Consultadas sobre los cambios en la sociedad, ambas coinciden en que el mayor avance ha sido médico. “Los tratamientos de hoy no son lo mismo que los de antes”, afirma Fránces. Sin embargo, sostiene que el estigma y la discriminación “no han avanzado en nada”.

María José cree que algo ha avanzado y recuerda épocas en las que algunos médicos utilizaban doble túnica para atender a personas con VIH, se despedía a trabajadores por su diagnóstico o se arrojaba cal sobre los cuerpos de quienes fallecían. “Hoy las situaciones quizás son más sutiles, pero siguen existiendo”, advierte. El estigma, señala, permanece con fuerza en las relaciones sexoafectivas y, especialmente, en el interior del país.

Fránces lo describe con claridad: “En lugares como Maldonado todos saben todo de vos y se te hace muy difícil. Las personas viven con el miedo de que se enteren”. Esa situación obliga a muchas a viajar a Montevideo para atenderse y preservar su privacidad.

Para María José, también existe un desafío hacia adentro: “Hay un gran trabajo por hacer para romper con la autodiscriminación que muchas veces las propias personas con VIH, por miedo, perpetúan en silencio”.

A través del arte, Malnasidas busca romper ese círculo. Generar un impacto doble: fortalecer a quienes viven con el virus y confrontar a una sociedad que, pese a los avances médicos, todavía arrastra prejuicios. En el escenario, las historias se cuentan sin eufemismos y en primera persona. No desde la vergüenza, sino desde el orgullo.

 

Canción creada por el colectivo Malnasidas

Canción creada por el colectivo Malnasidas

Canción creada por el colectivo Malnasidas