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Fernando Filgueira enfatizó en la importancia de elevar las tasas de participación laboral femenina y una mayor inversión en la población más joven durante su intervención en la Comisión de Expertos en Seguridad Social.

Fernando Filgueira, Santiago Pérez del Castillo, Ariel Davrieux y Enrique Iglesias, referentes uruguayos de diferentes áreas se reunieron el viernes 23 de abril en una conferencia virtual de la Comisión de Expertos en Seguridad Social (CESS) para analizar el Informe de Diagnóstico del Sistema Previsional elaborado por los expertos y presentado en marzo ante la Presidencia de la República y de la Asamblea General. Los expositores también reflexionaron acerca de los posibles pasos a seguir de cara a la reforma de la seguridad social.

La necesidad de aumentar la edad mínima de retiro fue una de las coincidencias entre ellos. Fernando Filgueira, director del Fondo de Población de las Naciones Unidas y exsubsecretario de Educación y Cultura, sostuvo que el desafío fiscal, económico y social generado por el envejecimiento de la población puede enfrentarse mediante tres herramientas.

Una de ellas es “incrementando el tiempo del trabajo de lo que definimos como población activa”. Eso, explicó, se puede dar aumentando las edades jubilatorias o de retiro. Además, planteó elevar la participación laboral de la población en edad activa, lo que “se logra incrementando las tasas de participación femenina, fundamentalmente”. La otra herramienta es promover subas de la productividad del trabajo, un objetivo que “sobre todas las cosas” debe basarse en destinar mayores inversiones a la población más joven. Para ver el video del encuentro, haz click aquí

Por su parte, Santiago Pérez del Castillo, exministro de Trabajo y Seguridad Social y docente universitario, sostuvo que el aumento de la edad de retiro es “ineludible”. Y destacó que 60 años, la edad de jubilación en Uruguay, “es baja”. No obstante, señaló que, esta misma edad puede “ser alta para algunos sectores de actividad” en los que prima el trabajo físico.

En tanto, Ariel Davrieux, exdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, indicó que se puede pensar en “parches” para solucionar los desequilibrios del sistema previsional, pero el “único camino que queda” es elevar la edad mínima de retiro. Davrieux reconoció que esa medida suele ser impopular, pero explicó que, a raíz del envejecimiento de la población, en una “altísima” proporción de los países del mundo se está aumentando la edad de retiro, ya que esto obedece a razones demográficas.  

Enrique Iglesias —excanciller, expresidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), exsecretario general Iberoamericano y presidente de la Fundación Astur— advirtió que el hecho que Uruguay destine 11% del PIB a sostener su programa de seguridad social, con 5 puntos porcentuales que provienen de rentas generales, “muestra que hay un problema de financiamiento importante, sobre el cual habrá que abocarse”.

En ese sentido, Iglesias afirmó que las soluciones para resolver ese problema “no son fáciles; lo importante es abordarlas”. “Tenemos que encontrar mecanismos que permitan evitar que ese financiamiento se convierta en el fondo en un conflicto generacional”, derivado de que “las generaciones jóvenes están subsidiando a las generaciones anteriores”, añadió.

Pérez del Castilo también hizo referencia a la dificultad de encarar este tipo de reformas, porque Uruguay es “muy sensible” a cambios en el ámbito de la seguridad social. Tiene que haber “mucho esfuerzo” en la búsqueda de consensos y “la aplicación de pluralismo en resultados positivos”, aseveró.

En la misma línea, Filgueira sostuvo que la reforma de la seguridad social que es preciso que el país enfrente debería “contar con los mayores consensos posibles”.

Pensando en los años venideros, Iglesias planteó la creación de una comisión con representación de todos los partidos políticos, integrada por legisladores y técnicos, que realice un seguimiento permanente del sistema de seguridad social. “Pasaron 25 años del ajuste de 1995 y estoy seguro de que no van a pasar otros 25 años para volver a hacer un ajuste”, indicó.

Otras propuestas en las que hubo coincidencias fueron la implementación de una pensión básica de carácter no contributivo que asegure un ingreso mínimo a cierta edad y contemple los aportes efectuados, aun cuando no fueran suficientes para configurar causal jubilatoria. También hubo coincidencias en la creación de una entidad encargada de regular las diferentes partes que integran el sistema previsional.