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UNFPA consistente en sus aportes para la creación de una renta básica en la vejez en Uruguay.

El jefe de la oficina de UNFPA Uruguay, Fernando Filgueira, introdujo a al investigador y docente Gustavo Viñales en una  conferencia virtual en la que presentó ante la Comisión de Expertos en Seguridad Social (CESS) su estudio “Aportes para la creación de una renta básica en la vejez en Uruguay  La investigación se enmarca en los trabajos del Laboratorio Fiscal y Tributario de CINVE y cuenta con el apoyo del UNFPA. 

 

De hecho, la cooperación de UNFPA con la CESS se orientó, como lo explicó Filgueira, en “apoyar la discusión técnica y la acumulación de conocimiento” en torno a la posibilidad de crear o transformar el piso cero de carácter no contributivo y focalizado, en un piso cero de carácter universal y robusto. Por eso, UNFPA recurrió a CINVE para el desarrollo de un documento que fuera utilidad para la comisión con una mirada acerca de la situación del sistema uruguayo actual y con evidencia comparada. 

 

Filgueira presentó la actividad al hacer referencia a la propuesta de crear un ingreso mínimo garantizado en la vejez: “Este piso básico fundamental lo que reconoce es que la producción de valor en una sociedad es mucho más amplia que simplemente quien realiza una contribución formal dentro de un sistema”.

Respecto a los fundamentos de esta propuesta, Viñales explicó que se trataría de la creación en Uruguay de un ingreso básico mínimo asegurado en la vejez. “Lo que planteamos es un seguro económico financiado desde los impuestos que recauda la DGI y no desde las contribuciones especiales de seguridad social que recauda el BPS”, dijo el experto.

Según detalló, la propuesta podría cubrir a aquellos entre la edad promedio de jubilación -63 años- y los 70, edad correspondiente a la pensión vejez. Esta “cobertura”  podría fijarse de un modo arbitrario, por ejemplo, a los 68 años,  puede ser 65 u otra.

La importancia del nombre de la herramienta

Se ha hablado de ingreso mínimo garantizado en la vejez, de pilar cero y hasta de renta básica. Sin embargo, Gustavo Viñales prefiere llamar “Seguro Económico Universal en la Vejez” (SEUV) a la herramienta que tiene como objetivo cubrir la deficiencia en algunos niveles o sectores de este grupo, hasta un umbral de ingreso vinculado como porcentaje, por ejemplo del 50%, del mínimo no imponible del IASS.

Según Viñales, el término “renta básica” no aplicaría al contexto uruguayo, entre otras razones, porque nuestro país tiene un nivel de cobertura y formalidad superior al de aquellos que discuten esta medida como solución. 

Viñales abordó la importancia del modo de referirse a esta propuesta, que él llama SEUV. Los nombres, explicó, tienen contenido y generan prejuicios. Así, ejemplificó que términos como “renta básica en la vejez” o “pilar cero” pueden generar reacciones adversas solo por sus connotaciones. De este modo, según el nombre que se le ponga a la medida, habrá sectores que la piensen de una u otra forma “y eso puede llegar a contaminar la idea”, más allá de los parámetros que finalmente se definan, afirmó.

A propósito de las fortalezas de este seguro para Uruguay, según Viñales, se encuentra: “incrementar la eficiencia del sistema de prestaciones”, al unificar esquemas parciales del sistema de seguridad social, brindar transparencia al destino de los recursos de rentas generales de la seguridad social y, por lo tanto, transparentar subsidios. 

Otra ventaja de esta medida sería “aumentar la equidad de acceso a prestaciones de servicios” relacionados con los años de actividad reales, así como mejorar el acceso a las prestaciones a quienes no logran configurar causal jubilatoria por no tener un mínimo de años laborales pero que han aportado al sistema en diferentes etapas de su vida.

Este ingreso mínimo cuenta también como fortaleza, según la presentación de Viñales, con la posibilidad de “lograr una mayor integración y cohesión social, propiciando la consolidación de un esquema formal de derechos económicos para los adultos mayores, estableciendo un esquema de transferencias monetarias por encima de la línea de pobreza y, al mismo tiempo, eliminando prestaciones de carácter estigmatizante”. El SEUV brinda, además, la posibilidad de definir su actualización de forma de mantener el poder de compra de la prestación.

Luego de la actividad, los integrantes de la comisión intercambiaron ideas con los expositores. En este contexto, el presidente de la CESS, Rodolfo Saldain, explicó que en el grupo de expertos se trabaja de modo tal de que el cimiento del sistema previsional venga por el lado expresado en la exposición, es decir, el de un ingreso mínimo garantizado en la vejez.